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El racismo impalpable. En 1941, José María Arguedas publicó Yaguar Fiesta, su primera novela. Con ella inició un proceso personal de divulgación sobre percepciones indígenas frente al peso de la inercia colonial. Arguedas fue el hijo de un hacendado viudo, y era constantemente maltratado por su madrastra y los hijos mayores de esta.  Al igual que el personaje de una obra de Hans Cristian Andersen, la vida de Arguedas fue una secuencia de humillaciones y violencia. La señora de la casa solía expulsarlo de la estancia familiar y enviarlo a dormir a las barracas de los indios. Ella pensaba que este sería la mejor manera de quebrantarlo, pero el resultado fue distinto. Los indígenas al identificar las penalidades del niño lo reconocieron como uno de ellos, le brindaron la amistad, y le enseñaron la lengua milenaria que había nacido para definir los páramos, el quechua.

La vida y obra de José María Arguedas conmovió a varias generaciones de intelectuales, y nadie que se aprecie de estudiar el mundo indígena puede darse el lujo de ignorarlas. Pero algo debe quedar claro, la única razón por la que usted o yo nos sentimos terriblemente entristecidos por los relatos de Arguedas, cuya niñez transcurrió comiendo maíz a escondidas y durmiendo bajo las estrellas, es porque él fue un muchacho blanco-mestizo, y al serlo nos identificamos con sus penalidades como si nos hubieran acontecido a nosotros. Eso debemos reconocerlo y si no lo hacemos nuestra aproximación al mundo indígena reposa en la hipocresía.

Todos nosotros hemos crecido y convivido mirando de cerca indígenas que han padecido cosas peores que el ilustre autor peruano. Todos los días vemos en las calles a personas de comunidades nativas que padecen humillaciones constantes sin que esto parezca preocuparnos ni nos mueva a hablar de ellos en las amables conversaciones con nuestros vecinos. Somos racistas, lo somos, porque hemos tolerado este sistema de cosas sin inmutarnos. No reconocer esta circunstancia, nos impide sabernos co-responsables de una estructura excluyente, y hacer algo por dejar de serlo.

Hasta para describir las penalidades de los indios y conmover a los lectores refinados, una sociedad racista como la nuestra recibirá con más credibilidad los relatos de un autor blanco-mestizo.

Todos los no indígenas nos hemos beneficiado de una estructura perversa. Tanto las élites tradicionales, como las élites constituidas en el último período político han generado un complejo aparato institucional para mantener en subalternidad a los actores sociales que no reflejan los intereses de aquellos que detentan el poder político, económico o cultural.

Los discursos ideológicos pueden haber variado, y los eslóganes oficiales pueden ofertar elementos novedosos, pero al final las élites blanco mestizas y los espacios comunes de poder siempre terminan encontrando la forma de mantener a los representantes de los estratos tradicionalmente excluidos lejos de las posiciones hegemónicas.

En efecto, hasta para describir las penalidades de los indios y conmover a los lectores refinados, una sociedad racista como la nuestra recibirá con más credibilidad los relatos de un autor blanco-mestizo, como Arguedas, que los que salen de la boca de un indígena.

En efecto en la actual élite política gubernamental del Ecuador no existen funcionarios indígenas de alto nivel. Las esferas donde se toman las decisiones están reservadas a blanco mestizos e incluso a espontáneos visitantes europeos. De hecho, hay tres cosas que el modelo de sociedad racista, machista y excluyente que predomina en Ecuador no perdona: ser pobre, ser indígena y ser mujer.

Es por eso que una líder que reúna esas características, se constituiría en una afrenta directa a las estructuras de dominación originadas en la colonia, y cuyo vector inercial se institucionalizó en el híbrido sistema pseudo republicano que creó los estados andinos y del que la revolución ciudadana no es más que un predecible apéndice.

Un liderazgo inconveniente. Es dentro del contexto antes señalado que debe entenderse la importancia del liderazgo de Lourdes Tibán. Lulú, como la llaman sus amigos, pasó su infancia en un hogar humilde de las empobrecidas comunidades de Cotopaxi. Es indígena y hace algunas semanas fue escogida de entre sus compañeros de Pachakutik, la rama política del movimiento indígena, como pre candidata presidencial, siendo la primera mujer seleccionada en primarias para competir por esa dignidad.  Es decir, es una paradójica antítesis de todo cuanto la estructura política excluyente quisiera invisibilizar.

El diálogo con Lourdes Tibán se da en el lobby de un importante centro de eventos en el norte de Quito, una hora antes que la dirigente intervenga como personaje principal en cierto foro sobre democracia y trasparencia electoral. Durante la conversación, varias personas, incluyendo al gerente del hotel de cinco estrellas donde tendrá lugar el programa, se acercan para ofrecerle sus respetos. Es obvio que su liderazgo ha trascendido el mundo indígena y ha cautivado la atención de una buena parte del mundo blanco-mestizo, que ve en ella uno de los símbolos de resistencia frente al autoritarismo estatal. Lourdes es amable, y su sentido del humor domina permanentemente la charla.

Los debates coyunturales.  El primer tópico que abordamos tiene que ver con la situación actual al interior de Pachakutik. Algunos líderes indígenas han manifestado su intención de adherirse a proyectos políticos de derecha, entre ellos Salvador Quishpe, prefecto de Zamora Chinchipe, y Marcelino Chumpi, prefecto de Morona Santiago. La primera interrogante que surge es si ella considera que los indígenas deben abrazar determinada ideología política, a lo que Tibán responde: “para empezar, uno de los principios del Movimiento Pachakutik es entender la diversidad, asumir la diversidad no solamente en la cultura, no solamente en la identidad, sino también en la forma de pensar.  No todos pensamos igual.  No todos concebimos igual la política, no todos asumimos igual la lucha. En esa medida el Pachakutik, no de ahora sino desde antes, dio posicionamiento a algunos personajes de forma individual. Y no ha pasado solo con los indígenas, ha pasado, en su momento con todos los que eran Pachakutik. Vayamos viendo lo que pasó con Virgilio Hernández, Betty Tola, Doris Soliz, Antonio Ricaurte, Fredy Ellers; el mismo ex alcalde de Quito, Augusto Barrera, fue parte de nuestro movimiento.

Estoy segurísima que si Lourdes Tibán oficializa ya la candidatura a la Presidencia, yo voy a tener muchos votos en el sector no indígena, en el sector mestizo…

“Entonces el Pachakutik, siendo un partido de origen indígena, tiene esa gran posibilidad, recibir  a gente que no siendo indígena, y no viniendo de procesos, pudo tener cabida. Así lo han visto ellos, como un partido de oportunidades, como un partido que ha posibilitado formarse ideológicamente. Como pasó, por ejemplo, con Gabriela Rivadeneira. Ella también fue de Pachakutik, no tuvo una presencia destacada, pero tampoco ha tenido una presencia destacada en la Asamblea, sino fuera por ser Presidenta yo creo que no hubiera sonado su nombre.  Entonces, yo veo al Pachakutik como un semillero de construcción política y de formación ideológica. Ahora bien, este proceder de buscar otras oportunidades en otros partidos políticos, se ha contagiado al sector indígena y este es el caso de los tres prefectos. No es solamente Salvador y Marcelino,  es también Mariano Kurikaman, en Chimborazo.  Entonces para Pachakutik sería tan fácil decir, o te disciplinas o te vas, en todo caso hay que dejar que se vayan si quieren hacerlo”.

Al respecto de los rumores reproducidos por ciertos medios de comunicación sobre una supuesta separación de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana, Confeniae, de las decisiones políticas de la Conaie para con Pachakutik, Tibán deja en claro que las discrepancias se dieron con personas puntuales a título individual y no implicaron una división de las organizaciones. La precandidata aclara: “Marlon Vargas estaba ese día (se refiere a la sesión Ampliada de la Conaie, el miércoles 14 de septiembre) muy enojado. Incluso dio una intervención preguntando que de dónde sacan que la Confeniae ha decidido ir con la unidad. No sé, si ustedes pueden entrevistar a Marlon Vargas, pero él dice: “en el congreso nadie tomó  esa decisión, habrá otras reuniones de pronto por ahí se decida algo en temas electorales, pero el congreso no se definió estos temas”.


Lourdes Tibán, asambleísta nacional por PK desde mayo del 2013. No podrá reelegirse como diputada, y es candidata presidencial por su partido para las elecciones del 19 de febrero del 2017.

Habla Marlon Vargas, presidente de la Confeniae. En efecto durante la sesión ampliada de la Conaie, que tuvo lugar el miércoles 14 de septiembre, se conversó con Marlon Vargas, presidente de la Confeniae, quien manifestó su apoyo a la unidad de Pachakutik y sus decisiones como colectivo, dando a entender que la posición de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana no refleja, como organización, las aspiraciones individuales de dirigentes como  Salvador Quishpe o  Marcelino Chumpi, sino que se las percibe como decisiones de políticos a modo personal. Sin embargo, Vargas no ve como problemática la posibilidad que la dirigencia indígena pueda discutir y llegar a acuerdos con organizaciones políticas de cualquier perspectiva ideológica.  Un elemento que preocupa mucho más a Marlon Vargas son los dirigentes indígenas de la amazonia que han apoyado al correísmo y en ese sentido aclara:

“Estamos atravesando momentos difíciles, la política ecuatoriana no tiene  una postura sólida, hay puntos de vista diversos; pero hay que entender que si no nos unimos va volver a triunfar el correismo”: Marlon Vargas, presidente de la Confeniae.

“Algunos dirigentes que ya fueron sancionados, pues traicionaron las decisiones de las organizaciones. Andan por ahí diciendo que son representantes de las nacionalidades mientras son funcionarios asalariados del gobierno. Por ejemplo, el presidente del Parlamento de las Nacionalidades, Valerio Grefa, de la amazonia norte.  Él es funcionario de la Secretaría Nacional de Gestión de la Política. ¿Cómo es posible que un funcionario del gobierno esté llevando adelante el parlamento de las nacionalidades? Hay funcionarios que trabajan de esta manera. Tenemos claro que ellos están defendiendo sus puestitos nomás y apoyan al gobierno por esos intereses.

En  cuanto a la candidatura de Tibán, Vargas opina: “estamos atravesando momentos difíciles, la política ecuatoriana no tiene una postura sólida, hay puntos de vista diversos, pero hay que entender que si no nos unimos va volver a triunfar el correísmo. En 10 años se ha pisoteado la dignidad de los ecuatorianos y esperar a que por cuatro años más nos sigan oprimiendo y encarcelando es inaceptable, peor si la oposición se divide en tres candidatos, se dividen los votos”.

Libertad de pensamiento.  Lourdes Tibán explica que los miembros de las organizaciones indígenas tienen pleno derecho a defender y suscribir diversas corrientes ideológicas. Para ella sería ridículo que un indígena esté obligado a defender cierta tendencia política por su adscripción étnica. La pluralidad y la libertad de pensamiento son valores que se defienden desde los lineamientos que inspiraron la creación de Pachakutik.

Así pues, ella afirma: “no es que el mestizo está obligado a ser del partido de Lasso, por ejemplo. ¿Los ricos están obligados a ser de Lasso? No. Los ricos están con Correa, los nuevos ricos están en el partido de Alianza País. Por lo tanto, no podemos poner en el Partido Social Cristiano, por ejemplo, a todos los mestizos, ¿no? Por eso mismo estoy segurísima que si Lourdes Tibán oficializa ya la candidatura a la Presidencia, yo voy a tener muchos votos en el sector no indígena, en el sector mestizo, incluso en el sector que no creyendo en el movimiento indígena, pueden creer en una figura como Lourdes Tibán. Eso es destacable en la medida de que no a todos los indígenas podemos meterlos en Pachakutik o podemos meterlos en algún partido indígena. Yo creo que somos libres, por eso para nosotros es importante la autodefinición política de cada una de las personas.

“Hay mucha gente que está trabajando con Correa, pero no por eso, hay que juzgarla. A mí me parece justo que los indígenas trabajen en cualquier puesto burocrático. Lo que no estoy de acuerdo, es que esos indígenas, que eran un día de la Conaie, cuando están del otro lado, comiencen atacar a un proceso que les dio la oportunidad.  Pero hay que ser claros, en diez años de Correísmo no se ha tenido un ministro indígena”.

En efecto, Tibán demuestra que si bien algunos personajes indígenas podrían apoyar la revolución ciudadana, está en sí misma ha generado un trasfondo excluyente que ha impedido que incluso aquellos indígenas militantes puedan acceder a la élite política gubernamental. Al contrario, incluso ellos han sido menospreciados.

Sorteando un juego desigual. Lourdes señala las obvias dificultades por las que atraviesa un movimiento político que busca representar a un sector excluido apriori, es decir al mundo indígena. Particularmente porque en el contexto electoral ecuatoriano no hay ni ha habido algún tipo de ventaja o política de acción afirmativa con respecto a las minorías étnicas. En este contexto se menciona el caso argentino, en el cual una diputada ha solicitado la inclusión de cuotas indígenas en la función legislativa. En el Ecuador jamás se ha tenido nada parecido a eso, y aun así, en una competencia desigual y desleal, Pachakutik ha logrado tener relativos éxitos en los comicios y mantener una constante representación indígena en el legislativo. La dirigente añade: “hemos pasado veinte años en el proceso, probando, probando, probando, y  probando y hemos probado también con el compañero Alberto Acosta, que fue nuestro candidato. Hemos probado con Lucho Macas que fue nuestro candidato. Yo creo que, ahora,  Lourdes Tibán puede hacer un camino interesante, abrir el espacio, para  que  el movimiento indígena tenga un presidente de la República que venga de esta generación, de este sector que históricamente ha sido olvidado. Y bueno, al llegar a legisladores, a prefectos, con llegar alcaldes,  juntas parroquiales, hemos demostrado la capacidad. Mire usted que una diputada argentina presento el cupo indígena. Aquí también, podríamos hacer por ejemplo que el zapara, el waorani, sea parte del legislativo por cuota, ¿no? Entonces una diputada de ese país presentó el cupo indígena para dar posibilidades sin elecciones, a colectivos que están en total desventaja con el Estado y como respuesta recibió muchas críticas racistas.

“Imagínese que pasaría aquí si, por ejemplo, los zapara tuvieran un representante por derecho nato al Legislativo. Más o menos eso se planteó, una representación étnica, como ya hay por ejemplo en Bélgica, en Canadá, o incluso en Colombia. Aquí a nosotros nos ha tocado vivir otra situación, nadie nos ha regalado un cupo, sino más bien hemos competido dentro de la dinámica estatal, con unas reglas impuestas al sector indígena”.

Un modelo político racista. Con las reglas del juego en contra, y el peso de la discriminación institucional que Lourdes menciona, se hace inevitable preguntar si ella percibe a la revolución ciudadana como un proyecto racista. Su respuesta no deja dudas: “es un gobierno totalmente racista, excluyente, violador de derechos de los pueblos. En la asamblea ampliada de la Conaie (el 14 de septiembre) la mayor parte de  su debate se enfocó en el  tema de la violación a los territorios, la explotación minera, la destitución de sus territorios, el desalojo. ¿Ellos creen que los indígenas son perros, para ir a la media noche y poner en la calle a la gente? El Estado podría hacer una minería más amigable al ser humano y decir: vean señores, aquí vamos hacer una consulta previa, vamos a pedir la autorización de ustedes, si ustedes nos autorizan a sacar los minerales, vamos a desplazarles a un lugar mejor que este, porque vamos a construir las casas de acuerdo a su cultura, vamos a dar un territorio para ustedes, van a trasladarse. Muy bien, ya están ubicados, y hemos puesto una escuelita, un centro médico, ustedes van a tener mejores condiciones de las que están. Muy bien, ahora si vamos a entrar a este territorio…

“En este momento es más fácil que un uruguayo, paraguayo, incluso un francés, se haga ministro, pero no un indígena, porque estamos pensando que el indígena no tiene capacidad”: Lourdes Tibán.

“Si las cosas fueran tan así, dialogadas, ordenadas y respetando los derechos, no creo que el indígena siga diciendo, no a esto, no al otro. El problema es la forma como lo hace Gobierno, metiendo militares a media noche, militarizando territorios indígenas, eso no hace un jefe de Estado a su propio electorado, no hace el jefe de Estado a su propia gente que un día creyó, diciendo que este señor podría respetar mis derechos…”.

En cuanto a otras formas de racismo, específicamente aquel relacionado con la posibilidad de los indígenas de ocupar puestos de jerarquía en el aparato del Estado, Lourdes afirma: “en este momento es más fácil que un uruguayo, paraguayo, incluso un francés, se haga ministro, pero no un indígena, porque estamos pensando que el indígena no tiene capacidad. Y Lourdes Tibán tiene ese gran reto de demostrar que los indígenas,  no solamente servimos para ministros. Yo ya fui la cabeza del Codenpe, me han caído cinco auditorias que fueron felicitadas, ninguna con una sola  responsabilidad penal, civil o administrativa. Entonces sí estamos en esas condiciones de asumir los roles del Estado, no creo, que nosotros como indígenas podamos desperdiciar la posibilidad de  una candidatura indígena a la Presidencia”.

Violación de principios constitucionales. Durante el diálogo se planteó a Tibán si acaso no era posible que toda la estructura de exclusión de la que hemos hablado no estaba presente desde la Constitución de Montecristi.   Por ejemplo, los conflictos mineros y la apropiación de territorios en esos contextos. También se le pregunta sobre el uso de varias demandas de los indígenas que se convirtieron en una especie de slogan, como el Buen Vivir, los derechos de la naturaleza, o la plurinacionalidad, que para el gobierno terminaron significando nada. Sin embargo, Lourdes Tibán sigue defendiendo elementos de la Constitución del 2008:  “a ver, empecemos con el tema de las consultas sobre proyectos mineros. La Constitución no te habla de que las consultas no son vinculantes. Yo creo que no hubiéramos votado por esa Constitución de ser así. La Constitución es muy general como son los instrumentos internacionales: dice, habrá consulta previa y habrá consulta pre legislativa para mejorar las leyes. En la legislatura ecuatoriana se desata esa estupidez completa de que las consultas no son vinculantes. El momento, que no es vinculante no hay consulta, y en ningún instrumento internacional, ni en la constitución nuestra, usted va encontrar que la consulta es vinculante o no vinculante. Más bien dice:  Habrá consulta previa, libre e informada para conseguir el consentimiento. Pongo un ejemplo: si yo te digo – oye, yo quiero violarte, tú dices no-, pero como no es vinculante quedas violado. Entonces, si yo te estoy preguntando si estás de acuerdo con eso, tu no es no, pero mi sí es sí, pero yo soy la autoridad máxima, yo soy el Estado y contra el Estado nadie puede”.

La Ley Minera se redactó inmediatamente después de la Constitución y esta echó por tierra toda la posibilidad de una verdadera consulta a las comunidades sobre proyectos extractivos.

En todo caso, se comentó con Lourdes el hecho que la Ley Minera se redactó inmediatamente después de la Constitución y esta echó por tierra toda la posibilidad de una verdadera consulta a las comunidades sobre proyectos extractivos. Además, si bien la Carta del 2008 incluyó muchos temas importantes para los intereses indígenas, estos se delinearon desde una perspectiva exclusivamente retórica (o más bien lírica), sin identificar el alcance de conceptos trascendentales que terminaron reduciéndose a  slogans.

Por eso, temas tan importantes como la plurinacionalidad, los derechos de la naturaleza, el buen vivir, los derechos colectivos y el derecho a la resistencia terminaron disueltos por el autoritarismo burocrático de la revolución ciudadana y su significado fue absorbido hasta la nada. Ante esta problemática Lourdes responde: “lo que pasa es que la consulta, el derecho a la resistencia, la justicia indígena, la plurinacionalidad, el sumak kawsay, etc, etc, incluso la lengua, que una vez dijo Correa -¿para que vamos a poner como lengua oficial el quichua?- todos estos temas que tiene que ver con la reivindicación de la lucha histórica de los pueblos indígenas para Correa no fue más que una novelería. Además, en una Constitución,} no se puede desarrollar veinte páginas de lo que es la Plurinacionalidad. Para nosotros, poner en práctica la plurinacionalidad es transformar toda la estructura del Estado, incluyendo las normas impuestas por los doscientos años de República. Pero el gobierno nunca comprendió eso. En cuanto a otros temas como el derecho a la resistencia, Correa dice que sí, que ese derecho existe, pero no pueden paralizar las calles, no pueden paralizar los servicios. Entonces que diga el Estado ¿cuál es el derecho a la resistencia que los pueblos indígenas debemos adoptar? Si durante 500 años para nosotros, la resistencia ha sido como la mejor opción la calle, como la mejor opción la protesta, como la mejor opción las Asambleas”.

La resistencia de los indígenas ha generado represión violencia y condenas penales plenamente desproporcionadas.

Saturación de temas y limitación de recursos. El movimiento indígena se concentró con mucha fuerza en dos ámbitos, el tema de agua y el tema minero. Pero hubo una serie de otros elementos que trastocaron profundamente la estructuración de la política del Ecuador, sin haber recibido presión contundente de parte de estas organizaciones.  Por ejemplo, la ley de comunicación, la reestructuración de la función judicial, las normativas e instituciones de participación ciudadana y control social, e incluso las normas e instituciones referentes a la educación superior.

Preguntamos a Lourdes Tibán si acaso el gobierno sobresaturó de temas la esfera de lo público haciendo que sea imposible para el movimiento indígena procesar todos esos puntos conflictivos. Frente a eso Lourdes Tibán contesta: “lo que se tiene que entender es que el movimiento indígena es un colectivo. Pero un colectivo que tiene como base patrimonial un proceso de lucha de reivindicación, liderazgo, propuestas. Lo que no tiene es dinero para competir con todo lo que hace un gobierno, ¿cómo competimos si el correísmo tiene la estructura de un Estado por encima de una organización? Lo formidable de la organización es que, sin tener una estructura económica, sobrevive. Eso depende de la conciencia que ha tomado la colectividad, sobre la importancia de estar unidos y organizados, y actuar colectivamente. Este gobierno, y todo gobierno, ha tratado de desbaratar  esta estructura, pero no han podido, han llevado gente, sí, pero no han destruido la estructura”.

La participación ciudadana ha sido distorsionada. La manera en que la revolución ciudadana construyó un pesado caparazón para encapsular a la participación civil, desde leyes e instituciones, y la forma en que se contrarrestaron los canales convencionales de acción de la ciudadanía, fue un punto que detuvo la atención de Lourdes Tibán de manera particular, y que despertó varias de sus críticas. Ella manifiesta: “el momento en que el derecho de participación se institucionalice y burocratice en un gobierno, termina siendo una institución más del Estado, lo cual termina legalizando los intereses del gobernante de turno. Todos los que están seleccionados en el Consejo de Participación Ciudadana, por ejemplo, no vienen de la ciudadanía: el requisito mínimo para llegar allá es ser correísta. Yo no podría llegar a ninguna dignidad si me califica el Consejo de Participación Ciudadana. Tengo post grados, maestrías, doctorado, tengo un proceso social, si me calificaran el proceso social, con el lanzamiento de mi libro, esa sería mi mejor carta de presentación. Aquí está vea mi curriculum, pero en ninguna parte del libro aparece que soy correísta, entonces no puedo ser parte del Consejo de Participación, ni tendría unos puntitos para ser contralora, para ser fiscal, para ser jueza. Mientras yo no ponga abajo que soy Alianza País, no voy a entrar.

Correa es el todólogo, él se pregunta, él se responde, él no está de acuerdo con sus respuestas, él se ríe, él se cabrea. Hace unos días vi cómo se le desfiguraba la cara de las iras de que las fuerzas armadas no le sancionen a este señor (capitán) Ortega.

“Esa burocratización de la participación, ha terminado prácticamente eliminando eso de que se trata de un gobierno participativo. Cuando tú lees el proyecto político de Correa, él dice que: su gobierno se basará en formas de participación más amplia con la sociedad. Pero la sabatina es el claro ejemplo de que esto es falso. Él es el todólogo, él se pregunta, él se responde, él no está de acuerdo con sus respuestas, él se ríe, él se cabrea. Hace unos días vi cómo se le desfiguraba la cara de las iras de que las fuerzas armadas no le sancionen a este señor Ortega. Yo le veo los diablos saliendo por los ojos, diciendo: carajo aquí, yo ordeno que se sancione, y no me hacen caso, que este señor tiene que ser sancionado”.

Represión y paramilitarismo. Es conocida la intensidad de la violencia con la cual el gobierno de la Revolución Ciudadana ha reprimido a los indígenas. Palizas, gas lacrimógeno y años de cárcel han sido el ritual de paso que cada dirigente ha tenido que pasar si desea criticar al régimen de Correa. Sin embargo, al parecer las estrategias estatales de represión no son las únicas herramientas con las que cuenta el gobierno en su afán disciplinario. Así pues, al parecer varios actores civiles son capacitados para sumarse al hostigamiento de actores críticos. Lourdes Tibán ha sufrido en carne y sangre este tipo de violencia, y tiene mucho que decir al respecto. En sus propias palabras:  “eso se explica con lo que, aparentemente, está haciendo (Rodrigo) Collahuazo, con lo que se acaba de filtrar, y me dicen que hay muchos más videos, los grupos paramilitares, ¿cómo les dan clases? Y eso me dicen que es del año pasado, más o menos de junio y julio, para enfrentar a las movilizaciones que venía en agosto. Ahora ya tienen respuesta, lo que paso con Salvador Quisphe, con Carlos Pérez, y con Manuela Picq, en el atropello de esa movilización, era gente preparada, civiles que se infiltraron en la marcha para dar un guantazo, dice: dale un golpe en el pecho, y una patada y le tumbas, en ese momento la persona no sabe qué hacer, y no es que le matas.

“Entonces la gente, de civil, de ellos, se infiltró en la marcha, pero claro ellos tenían nombres, tenía que ser Salvador, Carlos Pérez, Lourdes Tibán, Jorge Herrera, que eran los más visibles. Esa noche yo jalaba de la mano a tres de mis hijos menores, y claro fue responsabilidad mía, entonces nos pusimos lejos, lejos de las bombas. Yo marché como a una cuadra de distancia de Carlos Pérez, por mis hijos, y a mi lado iba la doctora Nina Pacari. Yo estaba caminando de la mano con mis guaguas. Cuando me acerco a la plaza San Francisco, viene un señora, quiteña, debe ser, y dice: señora Tiban cambie de ruta cambie de ruta, le acaban de atropellar a tal, tales señores, le pasaron con el caballo, cambie de ruta. Yo me doy vuelta, cómo serían mis fuerzas para jalar a mis dos chiquitos y mi otra hija Kaya, que ya puede correr, más arriba de la iglesia de San Francisco, ya casi para salir a Ipiales caminando, y me encuentro con mis compadres, y dicen: demonios a Carlos Pérez le sacaron el aire, y parece que una periodista extranjera está en el piso, muchos dirigentes fueron golpeados con brutalidad esa noche.

Ahora me doy cuenta por supuesto, de que la idea solo era desmovilizarme, botarme al piso y se fueron, y deslegitimar la dignidad. Pero la dignidad de la mujer no se deslegitima en la calle…

“Después de eso, a las tres semanas un grupo de garroteras me cogen en la puerta de la Asamblea Nacional, y mira lo que me hicieron. No me rayaron la cara, no me metieron el cuchillo, lo que hicieron ellos, es exactamente lo que está en los videos: me agarraron del pelo, porque no tiene otra explicación, para alguien agredirme físicamente, debía darme un puñete en la cara, puñete en el ojo, desmuelarme, me botan y me sangran. No, yo no sufrí ningún rasguño, yo me raspo la pierna a lo que me jalan del pelo y me botan boca abajo, me gritan como tres pendejadas y se acerca un hombre grande y me grita quita maridos, hasta ahora no encuentro ¿cuál es el marido?, porque no me dicen a quien le quite, ¿le quite el marido al Rafael Correa? ¿Le quite al Patiño? ¿De dónde viene ese hombre? ese hombre vino desde el poder del Estado. Y ahora me doy cuenta por supuesto, de que la idea solo era desmovilizarme, botarme al piso y se fueron, y deslegitimar la dignidad. Pero la dignidad de la mujer no se deslegitima en la calle, la dignidad de la mujer yo me la gané en mi casa, y la gano: en la cama, en la cocina, en mi hogar, lo he ganado en la sociedad. Todo espacio para ganar la dignidad de la mujer y para conservarla, no me van a quitar la dignidad con un atropello de esa naturaleza. Pero cuando veo el video, yo ya tengo de dónde vino mi agresión, y ahora si voy a pedir que se esclarezca. Ahora entiendo por qué el cinismo del ministro de Justicia, mañana cumpliremos 23 de septiembre, un año de agresión de Lourdes Tibán y el agresor de Lourdes Tibán no tiene un centímetro de investigación”.

Hay una modelo a la que atacaron en Guayaquil de modo parecido y a los agresores les dieron como 21 años de cárcel, y en este caso no pasó nada.

Lourdes continúa: “me dicen que hay más videos de esos, espero que salgan y va ir saliendo poco a poco. Cuando yo encontré (el video) en la red, dije: no puede ser Rodrigo Collahuazo, es un indígena que estuvo con nosotros, prestándose por una calamidad de plata o por un puesto o una alternancia en la Asamblea, prestándose para ir entrenar gente, para ir agredir a su gente, y cuando veo, ya saqué las conclusiones.

“La tarde en que la gente de Pujilí vino a verme el día de la agresión, yo les digo: gracias a Dios, no hubo una pistola, no me agredieron, no tengo rayada la cara, porque me pudieron haber hecho lo peor. Cuando veo el video digo; a no, este es el video, la idea es desmovilizar, no le estas afectando en nada a su cuerpo, le desmovilizas, le hechas unos golpes y te vas, y quedas listo. Eso lo que dice, eso es lo que hicieron conmigo, lo mismo de los videos. Por lo tanto, en el video está la responsabilidad de quienes me garrotearon en las puertas de la Asamblea Nacional”.

¿Qué más nos podría hacer la derecha?  Lourdes Tibán: “yo les pregunto a los correístas, cuando dicen, qué bestia, el sector indígena aliándose con la derecha. Yo pregunte a Virgilio (Hernández) en radio democracia, qué más de daño haría la derecha al movimiento indígena, aparte de lo que ha hecho Rafael Correa; a ver, díganme qué más. Todo lo que yo hubiera esperado de un gobierno de Febres Cordero lo acaba de hacer Correa con el sector indígena, con la UNE, con los sectores sociales, con la criminalización. Hay en el Ecuador como 2000 desaparecidos, que  no le culpo necesariamente al Gobierno, no se puede comprobar eso, pero que el Estado, el gobierno debe hacer algo para transparentar porque en este Gobierno han desaparecido tantos y tantos hombres y mujeres que no tienen respuesta las familias. Mire que yo tuve la visita de la mamá de David Romo, y no sé si en los planes de gobierno está buscar las razones, transparentar las razones del por qué tantos desaparecidos en esta última década en el Ecuador. Por ejemplo, nadie ha dicho quien mató al líder minero José Tendentza cuando caminaba. Entonces sí ¿qué más haría la derecha en contra del movimiento indígena? “.

Yo he estado en varios eventos de feminismo, yo respaldo la lucha feminista. Es extraordinaria en la medida que ayuda a superar ciertas desventajas que tiene la mujer en la sociedad.

Género y resistencia.  Lourdes es una de las contadas dirigentes políticas mujeres que buscan participar en comicios electorales a escala presidencial. Como dirigente natural, gente de todos los estratos la respetan y admiran. De hecho, Tibán representa el ideal de lo que el feminismo histórico siempre ha buscado: liderazgo, autonomía, resistencia, rebeldía, formación académica, inteligencia, y emancipación. Entonces la pregunta es inevitable. ¿Se considera feminista Lourdes Tibán? Ella responde: “para nada, no es necesario poner de lado a los hombres, sino caminar junto al hombre, por ejemplo, teniendo un hogar maravilloso como el que yo tengo. Yo he estado en varios eventos de feminismo, yo respaldo la lucha feminista. Es extraordinaria en la medida que ayuda a superar ciertas desventajas que tiene la mujer en la sociedad. Yo  he estado en algunos eventos, yo apoyo a los eventos del feminismo. Pero me fui a un evento en Holanda, me invitaron me pagaron y me fui, pero yo vine asustada porque en el seminario todas las mujeres que exponían, decían  que al hombre no hay que darle el mínimo  chance que te ofrezca matrimonio, no tienes necesidad de juntarse con los hombres. Te preguntaban: ¿porque tienes que parir, porque tienes que tener en tu vientre nueve meses ese peso maldito de creer que tu cuerpo es una bolsa, que tu cuerpo es un costal, donde alguien pueda eyacular y sale un niño? Yo me quedé asustada; desde ahí dije no.

“Pero no solamente en las mujeres puede haber un extremismo; en los hombres también. Por ejemplo, el Alexis Mera, que se siente primera dama, me indignó tanto, cuando él dijo que la hija del coronel César Carrión estaba haciendo un show para los medios, por llorar  por su padre. Crees tú como padre, yo como madre, que una niña de once años de doce años, puede hacer un show cuando ve a su padre llegar con esposas en sus manos, como un criminal solo por decir la verdad (sobre los eventos del 30 de septiembre en el hospital policial. Ndlr)? A mí me parte el alma. Si mi hija Kaya, que tiene 11 años, ve que su madre va a la cárcel, va decir señores vengan medios de comunicación ahora si graben que voy a llorar. No, mi hija por una simple cosa que yo digo, como que esa tarde no llego a la casa porque estoy en reunión, se lagrimean sus ojitos. Eso no lo puede entender una persona como Alexis Mera… por eso creo que la más afectada en este gobierno es la familia. Yo creo que la mujer puede terminar humanizando y feminizando, más la política, que no crean que la política sean de machos, sino también de mujeres que somos parte de la economía del país, parte de la cultura”.

Portada del libro de Lourdes Tibán.

El libro de Lourdes Tibán. Además de sus facetas como líder política, Lourdes Tibán es autora de un libro autobiográfico Yo Soy Lourdes Tibán, el cual fue lanzado el día 19 de septiembre en la Universidad Andina Simón Bolívar y ya se encuentra disponible en librerías. El texto dice mucho sobre la personalidad y el talento de Lulú. La autora describe de manera eficaz varias de las circunstancias alienantes que tienen que soportar  los indígenas; por ejemplo, cómo su abuela fue abusada, en su juventud, por un hacendado; la pobreza en las comunidades de Cotopaxi donde haber sido abanderada fue causa de tristeza porque su madre tuvo que comprarle zapatos, o la ocasión en que ella y sus hermanos aprovecharon que su madre embarazada necesitó comer algo de carne para poder probarla, ocasionalmente junto a su cama, como un acto novedoso. Pero el libro de Lourdes no gira en torno a la tristeza y la marginación, como hacen la mayoría de textos de autores indigenistas. Todo lo contrario, el libro de Lourdes Tibán tiene como eje temático la alegría.

Lourdes Tibán representa todo lo temido por las estructuras racistas y excluyentes que nos han gobernado, precisamente porque expone la alegría de los indígenas.

La autora tiene un notable sentido del humor, y si el lector consigue el libro va a comprender dónde nace la necesidad casi impulsiva de esta mujer por convertir cada situación, aún la más conflictiva, en un chiste. Uno de los mejores momentos del libro es cuando Lourdes Tibán, la prestigiosa legisladora, fue empleada doméstica en Ambato. Tibán narra con humor cómo a pesar de no saber cocinar, no tener mucha tolerancia con los niños, y no manejar de manera eficaz el arte de tender camas terminó trabajando en una casa movida por su espíritu emprendedor. Es bastante cómico leer cómo el padre de la familia que la contrató tuvo que enseñarle los elementos básicos de la ingeniería doméstica, y como a través de la severa metodología del ensayo error terminó aprendiendo a cocinar, no sin antes cometer una serie de estruendosos desaciertos.

Finalmente, Tibán se convirtió en una experta cocinera, una obrera compulsiva de la limpieza y una persona que amaba a los niños. Narra todos estos detalles con alegría, como una experiencia existencial. Una parte de su entrenamiento de vida, no menos valioso que el doctorado en leyes y la maestría en ciencias políticas que conseguiría en otros momentos de su vida. Lourdes Tibán representa todo lo temido por las estructuras racistas y excluyentes que nos han gobernado, precisamente porque expone la alegría de los indígenas. Ella se atreve a ser feliz y a ser chistosa, y eso es lo que realmente enfada al poder, que los indígenas se rían de la adversidad como una de las más sofisticadas artes de la resistencia. Por eso su nombre se pronuncia con temor desde aquellos que detentan el poder de manera abusiva, porque Lourdes Tibán se ríe en voz alta y esa risa es la más eficaz forma de subversión.

Tomado de la revista PLAN V